Mostrando entradas con la etiqueta Andanzas de estudiante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Andanzas de estudiante. Mostrar todas las entradas

08 septiembre, 2012

Misión imposible: Encontrar un piso de alquiler decente

Encontrar un piso decente para vivir en Sevilla es más difícil que encontrar a Wally en una convención del Atlético de Madrid. Sobre todo si:

a) Tienes poco dinero.

b) Quieres vivir sola.

c) Tienes una facultad a la que ir todos los días.

d) Tienes 6 hijos de diversas especies que requieren de espacio.

e) Te gusta vivir con dignidad.


Teniendo en cuenta la segunda y cuarta condición, buscar una habitación no es lo suyo, sino un piso. Muy decidida me voy a las páginas de alquiler de pisos y en seguida introduzco la ciudad y el importe máximo de alquiler que estoy dispuesta a pagar. Los resultados no se hacen esperar:


Piso prototípico 1: La ratonera.

¿Ha deseado poder ducharse en la cocina alguna vez o cocinar en el dormitorio? ¡No se preocupe! Tenemos un excelente piso muy céntrico donde la falta de espacio le llevará a tener las orgías más interesantes de su vida. Nosotros pensamos que el oxígeno es un lujo que no todo el mundo puede permitirse. Algunos dirían que éste piso es una jaula de hámster, pero nosotros preferimos decir que es íntimo, perfecto para personalidades antisocia... eh... individualistas.


Piso prototípico 2: La reliquia.

¿Nota cómo la nostalgia le corroe cuando visita un museo de antigüedades? ¿Siente que todo tiempo pasado fue mejor? Si es así, le recomendamos nuestro apartamento old style, jurándole sobre la tumba de Bécquer que el mueble más nuevo que encontrará data de la Primera Guerra Mundial. Si es usted un aventurero al que le gusta vivir al límite, pruebe las jurásicas butacas del salón-comedor ¡nunca se sabe cuándo van a venirse abajo provocándole una fractura de cadera! Y si lo alquila durante dos años, le regalamos el cuerpo sin vida de Alfonso X El Sabio que está en la bañera.


Piso prototípico 3: Horror vacui.

¿Los espacios demasiado abiertos le provocan escalofríos? ¿Es la línea recta demasiado aburrida para usted? ¡Descuide! En este piso le garantizamos que no podrá entrar por la puerta a menos que sortee por encima los 4 muebles que están puestos en la entrada. Si sobrevive, todavía le queda escalar por encima de una cómoda, tres sillas, dos sofás y cinco mesas hábilmente dispuestas en el pasillo hasta llegar a la cocina, donde nada más abrir la puerta se le caerá el frigorífico en la cara. ¿No le parece excitante? Si quiere comprobar los límites de la física, alquile este habitáculo y podrá tener la satisfacción de explicarle a sus amigos cómo en un salón de 3 metros cuadrados pueden caber dos sofás de tres plazas y un televisor gigante de plasma, además de dos pequeñas palmeras. ¡No volverá a sentirse vacío en la vida!


Piso prototípico 4: Welcome to the jungle.

¡Este piso lo tiene todo! ¿Busca espacio, es estudiante y necesita un piso barato? Le recomendamos este bonito apartamento bien comunicado, luminoso, con aire acondicionado y tres dormitorios... ¿truco? ¡No tiene ningún truco! Este piso está disponible y listo para entrar a vivir -si puede sortear para ello, por supuesto, a los dos traficantes que circulan por el barrio, los cinco chulos que reclutan jovencitas como prostitutas entre las vecinas, el vecino que vive encima suya que colecciona cadáveres de estudiantes y la familia de simpáticos psicópatas que se mearán en su puerta para darle la bienvenida al barrio. ¡Recomendado para estudiantes de Psicología y Sociológia interesados en trabajo de campo! ¡Porque nunca fue tan expeditivo el ir a hacer la compra! Y si por accidente contrae el SIDA de alguno de los yonkis del barrio, le incluímos la luz y el agua en el precio durante 2 meses.


Piso prototípico 5: El ideal.

¡Eh, usted! ¡Sí, sí, usted! ¿Es una jovencita a la que le gusta el silencio, las zonas ajardinadas y la posibilidad de pasear por la noche por el barrio sin recibir un navajazo? ¿Vive con 4 gatos, una coneja enana y un agapornis? ¡Pues tenemos el piso perfecto para usted! Dos dormitorios, cocina, distrito tranquilo, muebles a convenir, vecindario respetable... y todo esto nada más y nada menos que ¡en Toledo! ¡Sí, sí! Si quiere usted vivir tranquila y feliz tendrá que mandar la carrera a tomar por culo y venirse a vivir a otra ciudad, porque en Sevilla no va a encontrar una puta mierda con los criterios que usted establece. Le deseamos una agradable estancia en las 3000 viviendas o, en su defecto, en un bonito pueblo extremeño. De nada.


Muérome de estrés, porque necesito un piso YA.


15 agosto, 2012

Ser mi propia madre

De irresponsabilidades va la cosa.

Yo sé, porque a lo largo de mis años lo he comprobado empíricamente, que la gente cuando vive sola tiene que aprender a autorregañarse, y a decirse por aquí no, por aquí sí. Lo que nunca he conseguido averiguar es cómo lo hacen. Porque a ver, no se trata de convertirse en tu madre, qué horror, no podría beber cerveza estando tranquila, ni tener medio armario tirado por el suelo sin que me entrara un tic nervioso; sino de encontrar el equilibrio, ese punto medio entre el superego y el subconsciente que hace que todo fluya en armonía. ¿Cómo se convierte uno en una madre responsable pero a la vez demócrata? Un misterio. Por ahora tengo bandazos de superego y subconsciente a partes iguales.

Los manuales de Psicología Evolutiva ya me avisaban de esto cuando hablaban de los peligros de vivir con padres cuyo estilo educativo era autoritario:

Estilo autoritario:
-Normas rígidas.
-Alto nivel de exigencia.
-No existe el diálogo ni la negociación.
-Bajos niveles de afectividad.

Consecuencias en los hijos:
-Impulsividad.
-Rebeldía.
-Escaso control sin la personalidad paterna presente.
-Elevadas dosis acumuladas de frustración y agresividad.

Y ahora intento ser mi propia madre y quitarme las trabas del estilo educativo paterno. Me desfreudizo. Pero va a costar, sabe el cielo que me va a costar. Aunque tengo todo un año por delante para aprender. Como siempre, para describir los problemas siempre hay libros, para ver cómo se arreglan, no.

Estaría bien tener a mano un título: Sea responsable en 10 cómodos pasos/ Pereza, esa mala consejera / ¿Tendencia a la autodestrucción? No desespere /Por qué está mal hablar con una lata de cerveza a las 3 de la mañana.

Y así.

Soy consciente del todo inmaduro de la entrada, pero me da igual.

26 junio, 2012

Apatía preveraniega

Cuando estás haciendo una carrera universitaria llega un punto en el que ya todo te la suda. Año tras año has ido haciendo lo mismo: asistir a clase, comprar el temario en copistería, pelearte a machetazos con tus compañeros a la hora de hacer trabajos, odiar a los profesores, amar a los profesores, enfadarte con ordenadores e impresoras cuando deciden joderte el trabajo que llevas haciendo durante 5 días en el último momento, entretenerte con los compañeros por los pasillos, probar la asquerosa comida de la cafetería comprobando que cada año sabe peor, darte cuenta de que la biblioteca de la facultad da asco, quejarte porque tus compañeros de quinto ya terminan y reírte del despiste de los de primero, deprimirte porque la fachada de tu facultad es de cemento y parece sacada de Silent Hill y ni siquiera tiene un césped decente donde poder relajarte...

Si antes te agobiabas con los exámenes ya como que te dan igual, los de febrero pase, pero es que los de junio son el descojone total. Hace calor, estás hasta las narices del curso, sólo quieres terminar, que te dejen tranquila y poder leer libros de gente normal. Que no, que sacar un 5 o un 7 te parece lo mismo. Es lo mismo. Si total, para el caso. Y si suspendes ahí está Septiembre con los brazos abiertos.

Y de pronto piensas en la situación del país y te preguntas: ¿qué haré cuando termine la carrera? Y aunque lo más probable es que pases a engrosar las listas del paro, es una realidad que no te asusta porque al menos, todavía, te queda para eso un año más. Y un año es muy largo, aunque se pase en un suspiro. Y además dicen que el mundo se va a acabar en Diciembre, así que a lo mejor ni te da tiempo a ser una parada. Si ya hasta te has acostumbrado a ser estudiante. Una estudiante de mierda.


-¿Profesión?

-Estudiante.

-¿De qué?

-Psicología.

-¿Y eso para qué sirve?

-Eso me gustaría saber a mí.



22 mayo, 2012

Huelga en Educación #22M


NO a los recortes en Educación.
NO a la subida de tasas.
NO a la masificación de las aulas.
NO al despido de profesorado.

POR UNA EDUCACIÓN PÚBLICA Y DE CALIDAD

20 enero, 2012

Exaptación, preadaptación ¿son lo mismo? ¿no lo son?

No quería tocar este blog hasta hacerle el famoso lavado de cara, pero estudiando me he fijado en una cosa que ha llamado mi atención y que me ha cabreado.

Estoy estudiando Pensamiento y Lenguaje, asignatura que en un comienzo parecía sacada de una clase de Lengua del instituto, pero que poco a poco ha ido "corrigiéndose" hasta parecerse a algo digno de estudiar en una Licenciatura.

A lo que iba:

Resulta que al final de un tema, encuentro como conclusión la siguiente oración:

"El lenguaje pudo originarse por exaptaciones o preadaptaciones... bla bla bla"

Como hace tiempo que no doy Biología, ignorante de mí, fui a buscar qué era eso de la exaptación.

Y bien, resulta que eso de la exaptación es que un órgano que originalmente, por evolución, tiene una función concreta (ejemplo, las manos humanas que desarrollamos debido a nuestros orígenes homínidos tienen en principio la función de recoger frutas para alimentarnos), termina sirviendo para otra función que filogenéticamente puede que no tenga mucho sentido (utilizamos esas manos para escribir, cosa que no hace ningún otro animal).

Vale, guay, o sea que la exaptación es la "readaptación" de un órgano a otra función que evolutivamente no estaba "prevista", pero que por cosas de la naturaleza, el ser vivo lo utiliza para una nueva actividad.

Ahora busco qué es eso de la "preadaptación". Encuentro cosas sobre la "preadaptación" en parásitos. Dice cosas con poco sentido y que se parecen a la exaptación. Sigo buscando. Encuentro páginas que relacionan la preadaptación con el supuesto Diseño Inteligente creaccionista. No tiene sentido en principio, pero empieza a sonarme raro eso de la "preadaptación". Sigo buscando. Encuentro una página que utiliza exaptación y preadaptación como sinónimos. Ya me estoy imaginando lo que sucede. Vuelvo a leer la conclusión de mis apuntes. Efectivamente parece que utiliza "preadaptación" y "exaptación" como sinónimos.

Si son palabras distintas, aunque se refieran al mismo concepto, deben tener algo que las diferencie, como una connotación.

Y efectivamente. Al seguir buscando encuentro más páginas, algunas de ellas científicas que denuncian que el término "preadaptación", como me ha parecido finalmente, sugiere que existe cierta intencionalidad en la función final que adopta un órgano. Es como si "alguien" nos hubiera puesto las manos a los seres humanos con la intención, no de que recogiéramos fruta del suelo, sino para escribir. Ahí está. O sea, que "preadaptación" es un término creata.

¿Qué hace un término que hace referencia al creaccionismo en unos apuntes de una carrera científica? Si está el término "exaptación", mucho más correcto ¿a qué viene incluir también "preadaptación"? ¿Es simplemente un error inocente, el profesor que hizo esos apuntes lleva toda la vida estudiando ambos términos como sinónimos y simplemente repite lo que le enseñaron antaño? ¿Nunca se ha planteado buscar la diferencia entre ambos, como he hecho yo? ¿O está puesto ahí para que "todo el mundo quepa"? ¿O el hecho de que se refleje ese término en mis apuntes tiene toda la mala baba de no excluir intencionadamente una explicación creaccionista del mundo?

Conociendo la incompetencia de algunos de los profesores de mi facultad, no me extrañaría que ni se lo hubieran planteado. Los habrá de esos que no entienden ni se fijan en lo que leen, y al hacer los apuntes, al igual que escriben... no sé "la activación o arousal", escriben también "la exaptación o preadaptación"...

De todos modos, el asunto da qué pensar...

13 junio, 2011

En vísperas de examen

En vísperas de examen tengo menos ganas de estudiar que nunca. Como siempre. Se supone que tengo que empollarme nosécuántos tests psicológicos y vomitarlos mañana en un examen tipo test (ironías de la vida).
Aprenderme las siglas de todos ellos... que si EOD, WISC-IV, BSID, RTVB, BL-R, N-BAS... puaj puaj. Y sus autores, para qué sirve cada uno, cómo se aplican, en cuanto tiempo, a partir de qué edad... menos mal que también están los tests proyectivos, que le dan vidilla al asunto. Sí, los tests proyectivos son esos tipo Rorschach, figura humana, TAT... etc. etc. Los que molan.

Viéndolos todos juntos te entran ganas de llorar. Me estoy haciendo ya la chuleta-resumen y cruzando los dedos para mañana. Seguro que pasará lo de siempre: responderé 10-15 con seguridad, 20 con dudas y el resto sin tener ni puta idea. Mis exámenes son siempre como la rueda de la fortuna. (Si alguna vez necesitáis un psicólogo no me recomiendo... aunque mirándolo por otro lado, yo creo que los demás están igual, sólo que no son tan sinceros como yo).

Es decir, que si queréis una psicóloga mediocre pero sincera ahí estaré yo.

(Situación futura)

(Paciente)-Entonces, doctora xxxxxx, ¿qué piensa usted tras aplicarme el test de inteligencia?

(Yo)- Pues eh... (pasando varias hojas del informe) eh... espere, a ver si encuentro el diagnóstico...

P: Espero.

Y: ¿Me repite la pregunta?

P: Eh... sí, que qué piensa usted de los resultados de mi test de inteligencia.

Y: ¿Inteligencia? Ah, no, no, le engañé. Era de personalidad. Cosas de la profesión.

P: Ah... bueno, ¿y qué dice?

Y: Pues según los resultados que dio en el test... usted está loco.

P: ¿Que estoy loco?

Y: Sí, tiene tendencias obsesivas, una leve paranoia y una esquizofrenia como la copa de un pino.

P: ... ¿está segura?

Y: ¿No era usted Paco Ramírez?

P: No. Soy Antonio García.

Y: Oh... perdón, perdón. Me equivoqué de informe. Olvide el nombre de Paco Ramírez. Es confidencial, ¿usted sabe?

P: Claro.

Y: Antonio García, Antonio García... ¿no le hice un test de inteligencia?

P: Eso me dijo.

Y: Oh... pues a usted también le mentí. Sospechaba que tenía problemas de ansiedad y claro, tenía que comprobarlo.

P: ¿Y bien?

Y: Pues... en realidad me he equivocado. Aunque usted padece un inicio de depresión.

P: ... ¿depresión?

Y: Sí. En efecto. ¿Tiene ganas de levantarse por la mañana?

P: Eh... pues sí.

Y: ¿Consume algún tipo de droga?

P: Eh... no.

Y: ¿Alcohol, maría, éxtasis... LSD?

P: No, no.

Y: ¿Está seguro?

P: Absolutamente.

Y: Oh... pues a lo mejor he sumado mal... ¿me deja que lo compruebe?

P: Mire, déjelo. Ya le digo yo a Paco Ramírez que en realidad no es esquizofrénico, si no que tiene un patrón conductual tipo A.

Y: Vaya... quién lo hubiera dicho. Perdone ¿eh?

P: !!*^¨###^* !!!!

05 abril, 2011

Fauna universitaria

No sé cómo será en otras universidades. En la de Sevilla y concretamente en la facultad de Psicología el panorama está para echarse a llorar. Los estudiantes, acríticos e imbéciles, hablan cuando no tienen que hablar y callan cuando se supone que tienen que hablar.

Hoy, en clase, estábamos viendo una entrevista en la que se veía a una psicóloga pasando un test a una madre y su hijo para tener más información acerca de su calidad de vida. A raíz del vídeo, la profesora comenzó a explicar una serie de elementos. El problema es que cuando se aproximaba la hora de salir de clase la profesora indicó que tenía intención de terminar de explicar la lección –y por lo tanto, no íbamos a salir a la hora exacta de clase-. Bueno, pues a pesar de decir eso, ya estaba el clásico barullo de estudiantes hablando alto y recogiendo cosas, incluso había algunas –en clase de Psicología somos muchas algunas y hay muy pocos algunos- que ya lo tenían todo preparado. La pobre profesora –que encima tiene pinta de que da clase desde hace poco- tenía que casi gritar para hacerse oír por encima de las voces del coro de estúpidas que murmuraba. Hubo chicas que se levantaron y dejaron plantada a la pobre profesora en el estrado y pasaron con todo descaro delante de ella. Y para colmo, la estúpida supina que tenía detrás –una pija de estas que no tiene perlitas normales en las orejas, sino balones de perla para que se note que las lleva y tres quilos de maquillaje en la cara que, por cierto, no le sirven de mucho para ocultar la cara de asco que tiene... y digo yo, me imagino que los pendientes serán también para eso, para distraer la atención de su cara- se puso a comentar en voz alta, que hay que ver, que la profesora era tonta, que ella tenía clase, que qué hacía la profesora que no se callaba para poder salir.

Este tipo de personas me encanta porque suelta ese tipo de cosas y ya las tengo absolutamente caladas –aunque ya solo por la cara, por la voz y por la forma de hablar sabía que la pobre era bastante imbécil-.

1. No se atreve a levantarse para que “la profesora no la mire mal y no piensen mal de ella”, pero como está a disgusto, se queja. Ya sabemos que es una hipócrita.

2. Critica a una persona que está haciendo su trabajo –y que le está explicando algo importante- y se antepone ella misma. ¿Pero quién se cree que es? Narcisista.

3. Además, esa persona no es una persona cualquiera, es su profesora. No tiene respeto alguno.

Narcisista+Hipócrita+Irrespetuosa= Estúpida.

Hay distintas ecuaciones para llegar a ese resultado, aunque suelen parecerse bastante.

De todas formas, al menos no se levantó y se largó, aunque fuera por miedo a las consecuencias. Pero ¿y las que se levantaron? ¿De verdad ir a la cafetería o a la clase siguiente- que las clases, por cierto, empiezan 5 ó 10 minutos después de la hora fijada – es tan importante como para no quedarte a escuchar lo que la pobre profesora tiene que decirte? ¿Tan poca educación tienen que se ponen a hablar o intentan dejarla con la palabra en la boca?

Y al final, la pobre profesora hasta pidió disculpas por haberse retrasado –dos minutos sólo de reloj, palabra-. Le falta mano dura. Si se hubieran levantado mientras yo estuviera dando clase, me callaba y hubiera dado por explicado el tema siguiente o algo así. Encima disculparse con esas maleducadas...

Eso sí, cuando tienen que hablar o el profesor les pide opinión ahí las tienes calladas como putas -me acuerdo de Paco Vector, del instituto, y su famosa frase de "pero decid algo... ¡que estáis como muertos!"-. Para ser maleducadas no tienen vergüenza, pero para hablar en clase cuando se les pide opinión, sí. No vaya a ser que su amiguísima del alma piense que dice una tontería y no le preste la colonia de imitación de Dior. De todas formas, sinceramente pienso que si abrieran la boca tendría la misma repercusión que si se cayera un trozo de tiza al suelo: no pasaría nada y encima te tienes que tomar la molestia de recogerla.

Pues ése es el redil en el que he caído. Aunque para ser del todo justa y honesta, también diré que la concentración de estúpidas varía según el grupo en el que te encuentres y que a veces, por ahí salpicadas, hay personas que valen la pena.