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14 febrero, 2011

Diario de Autismo de la Bruja Novata (III)

A Fígaro le gustan los rompecabezas. Quién iba a decir que, con la mera idea de jugar con rompecabezas, Figaro abandonaría su amado ordenador para sentarse conmigo y ponerse a jugar.

No sabéis cómo se reía. Yo era incapaz de juntar dos piezas mientras que él, con gran resolución, hacía girar los cubos ante mis ojos buscando la combinación correcta. Se sintió realmente satisfecho cuando terminó mientras que yo me dividía entre la alegría y la estupefacción.

Le puse un vídeo de los Tweenies. Sí, lo sé. Yo también los odio. Son histéricos, sus colores chillones te hacen llorar los ojos, son ruidosos y estúpidos, y tienen tanta energía y son tan felices que estoy convencida de que se chutan algo. Además, tener un hermano pequeño que te los ha hecho tragar por activa y por pasiva también influye. Pero a él le encantaron. Puso varios vídeos suyos de Youtube que se tragó enteros. ENTEROS. Eso no lo había hecho jamás. Perdía la paciencia con los vídeos y los adelantaba. Pero se ve que los Tweenies tienen algo que llama la atención. No sé si será su comportamiento cocainómano o los colores de LSD con los que está decorada su casa, pero desde luego no dejan a nadie indiferente.


01 febrero, 2011

Diario de Autismo de la Bruja Novata (II)

F. va a ser Fígaro. No me gusta hablar de las personas por sus iniciales, de una forma tan impersonal.

Día 1

Entro en la habitación de Fígaro y lo primero que hace es darme un abrazo. Está en el ordenador, poniendo vídeos en Youtube. Me fijo en que Fígaro gira la cabeza hacia el lado opuesto al que me encuentro.

-Fígaro, ¿te da vergüenza?

-Sí.

-Pues no debes tener vergüenza. Soy tu amiga y he venido a jugar contigo.

Esta conversación se repite un par de veces hasta que deja de girar la cabeza y la centra en el ordenador.

Pone un vídeo una vez, y otra vez y otra vez. Intento ver qué es lo que le llama tanto la atención del vídeo, qué es lo que le hace gracia.

Al final, los dos vídeos que más repite es uno en el que sale una mujer gritando y otro bastante paranoico en el que a un chico le entra por una oreja una serie de cosas tales como un pollo y varias personas.

De modo que intento ponerle música y aquí veo cómo él asocia las cosas en su cabecita. Le pongo a Mozart. Acapara su atención durante un rato y luego él pone un vídeo de "el conciertazo", Tchaikovsky. Trato de ponerle la canción de Jailhouse Rock de Elvis Presley, pero él la quita y pone The Beatles. Me quedo boquiabierta porque no esperaba que él hiciera tales asociaciones lógicas... y menos aún que conozca a los Beatles.

Luego le pido que juguemos a la Oca. Sólo resiste una partida, en la que le voy preguntando por los animales que hay en las casillas donde cae su ficha y la mía, y después se aburre y me indica que no quiere jugar más apartando el tablero.

Vuelve al ordenador y, para no volver a la repetición de vídeos, le digo que ponga un juego. Y, efectivamente, Fígaro pone un juego... de Sonic. Y encima, resulta que es un fiera con el juego. Mis ojos... como platos. A continuación pone un juego de puzzles... y los completa.

Me doy cuenta de lo mucho que he infravalorado su capacidad lógica y su capacidad de asociación.

Al fin y al cabo Fígaro es autista, pero de tonto no tiene un pelo.

Terminamos dibujando en el Paint de Windows. Fígaro dibuja cosas incomprensibles para mí, de modo que le pregunto que qué es lo que dibuja. "Botas y serpientes", responde. Efectivamente, Fígaro dibuja cosas que se asemejan bastante a eso.

Y de pronto, Fígaro no es Fígaro, sino el Aviador de El Principito. Y entonces, yo me alegro de no ser lo suficientemente mayor todavía para confundir boas con sombreros.

19 enero, 2011

El Diario de Autismo de la Bruja Novata (I)

(Nota: todo lo que leeréis a continuación es absolutamente personal y verídico).

Una institución de la cual no voy a hablar para no hacer publicidad, se dedica a subvencionar a grupos de trabajadores y voluntarios que están dispuestos a dedicar parte de su tiempo a personas que padecen autismo. Me he unido a él hace poco en calidad de voluntaria.

El autismo es un transtorno del desarrollo que afecta a la reciprocidad afectiva, a la comunicación, a la imaginación y a la planificación. Muchas películas nos han acercado al espectro del autismo: Rain Man, Adam...
Si bien la mayoría de las personas no acertamos a comprenderlos del todo. Me imagino que a ellos les ocurrirá lo mismo, pero a la inversa: no nos entienden demasiado a nosotros.

Voy a dedicar parte del tiempo de mis tardes a cuidar de F., un chico de 15 años que padece autismo. Sufre algunas estereotipias, como mover las manos rápidamente y sin control aparente, y ecolalia (repetir frases que ha oído previamente -sin entenderlas necesariamente-, lo que puede llevarlo a decir algunas cosas que no son del todo correctas en ciertas situaciones). No mira fijamente a los ojos y a veces se pone a hablar solo y no siempre se le entiende bien lo que dice. Me asusté un poco cuando, estando yo charlando con los padres en la planta baja (la casa tiene dos plantas), F., que se encontraba en su cuarto (el cual se ubica en la segunda) empezó a gritar y se escucharon ruidos de varias cosas cayéndose. Sin embargo a los padres esto no les pareció extraño y siguieron hablando con toda normalidad. (No pude evitar imaginarme estar yo con F. en su cuarto, él gritando y tirando cosas y yo en un rinconcito de la habitación sin saber qué hacer).

De todas formas he comprobado que se trata de un chico muy cariñoso. Lo primero que hizo al verme fue darme un gran abrazo -lo cual tuvo su parte cómica, ya que me saca una cabeza y eso que soy unos cuantos años mayor que él- y luego se retiró a su cuarto diciendo que le daba vergüenza estar conmigo. Le gusta la rutina, la organización y que se planifique su tiempo. Éste es uno de los rasgos característicos de estas personas: amor por el orden, la costumbre y la tranquilidad.

Los padres dicen que no tiene problemas de conducta y la verdad es que el chico habla bastante más de lo que pensaba en un primer momento. Le gusta mucho el ordenador y por lo visto se pasa las tardes muertas en Youtube.

Esta parte me gustó. No me resulta difícil ponerme con él y enseñarle música clásica, entre otras muchas cosas. Enseñarle a Mozart, a Saint-Saëns, a Bach, a Chopin, a Wagner, a Tchaikovsky... se me hace la boca agua.

También me he enterado de que sabe leer. Ya tengo algo más en común con este chico. Le enseñaré libros, montones de libros, llenos de ilustraciones preciosas, de cuentos, de... TODO. De pronto me he sentido como una niña en una tienda de golosinas. Tengo una mente compleja a mi disposición a la que puedo ayudar a desarrollarse (Sí, ya sé que puede ser un gusto un poco peregrino, pero me imagino que por cosas como ésta estudio Psicología).

Y bueno, he quedado con la familia el jueves que viene, así que os iré contando mis peripecias con este chico.

Creo que va a resultar una experiencia muy gratificante.