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13 junio, 2012

El mal llamado "Darwinismo social o socioeconómico"

Hago una llamada a todos los biólogos -y a aquellos filólogos preocupados en llamar a las cosas por su nombre, también- para detener este ultraje a la maravillosa figura de Charles Darwin.

Cuando escucho hablar a la gente que no ha cogido un puto libro de Darwin en su vida hablar de que "hay que ver, estamos en una situación de darwinismo atroz", "esto es puro darwinismo: la supervivencia del más fuerte", "porque con la situación darwinista del país, ya me dirás tú qué vamos a hacer los trabajadores" me entra un arrebato bilioso. Así que lo suelto aquí.

Mi infinito y monumental aprecio por la figura de Charles Darwin, a quien considero uno de los mayores genios de la historia de la humanidad -el que lleve su nombre uno de mis gatos no es casualidad-, y mi eterna manía de llamar a las cosas por su nombre e instar a los demás a que lo hagan, me lleva a escribir esta entrada desde la más absoluta indignación.

Primero, porque veo que el nombre de Darwin queda irremediablemente asociado a la situación calamitosa que vivimos a escala mundial y no precisamente para bien. Como si Darwin estuviera a favor de la voracidad y la avaricia de unos pocos y su única respuesta fuera: ah, se siente, así es la vida.

Y segundo, porque hablar de "darwinismo socioeconómico" indica que el que lo dice no ha cogido un libro de Darwin en la vida y no tiene ni idea de sus teorías.

Erróneamente se le suele atribuir a Darwin la frase de "el más fuerte es el que sobrevive". MAL.
Para empezar, quien dijo eso no fue Darwin, y encima, esa frase que no dijo Darwin no dice eso. Crimen doble.

Señores míos, Darwin no se pasó todo el libro de El origen de las especies contándonos sus hallazgos de similitudes anatómicas entre los cientos y cientos de especies que vio a lo largo de sus expediciones para que llegue el primer ignorante de turno y lo resuma como "darwinismo o la supervivencia del más fuerte". NO, tío, NO. Darwin se pasó todo el libro contándonos las similitudes entre lagartos y pájaros, de donde si acaso se deducía que los seres vivos QUE MEJOR SE ADAPTAN A LAS CONDICIONES AMBIENTALES -no necesariamente los más fuertes- son los que logran sobrevivir, porque al vivir conseguían reproducirse y traspasar esas características -Darwin no conocía la existencia de los genes en esa época, Mendel y los guisantes vinieron después- a su descendencia. Y de todos modos, eso no garantiza la supervivencia permanente, porque si las situaciones cambian y las ventajas adaptativas antes eran "a" y ahora son "b", aquellos cuya ventaja adaptativa sea la"a" y no la "b" corren el riesgo de irse al carajo. Pero todo esto es leer por encima, es sacar conclusiones que no vienen del todo explícitas porque Darwin no se metió en esos fregaos. Bastante tenía el pobre con los eclesiásticos de turno diciéndole que cómo narices iba a decir que el ser humano era el resultado de un proceso de evolución y no habíamos aparecido así tal cual en el mundo, que cómo no éramos perfectos ni podríamos serlo nunca -pues en la evolución nunca hay nada definitivo, a menos que todo el planeta implosione y se cargue a todas las especies con él. Sin especies no hay nada que evolucione- y que eso contradecía a la Biblia -y a los tebeos de Spiderman, por ejemplo-. Darwin era curioso por naturaleza, lúcido en sus conclusiones y tenía un par. Así que un poco de respeto.

Una vez limpio el nombre de Darwin, me gustaría aclarar que la frase original es de Herbet Spencer y éste hablaba de "la supervivencia del más apto". Nada del más fuerte. Spencer, que entre otras cosas era sociólogo, escribía tratados que tenían que ver con la economía, las sociedades, psicología de masas etc. etc. Y como Spencer estuvo influído no por Darwin -aunque conocía sus tratados- sino por Lamarck, para terminar de arreglar el entuerto vino un traductor gracioso -a los malos traductores habría que condenarlos por crímenes contra la humanidad- y tradujo la frase de Spencer como "el más fuerte es el que sobrevive". Hala, ya está.

Mezclamos eso con ignorancia, asociamos economía y biología, batimos bien todo lo que dijeron los autores... y voilà, se acuña el término de Darwinismo social y/o socioeconómico. Tócate los huevos.

Estoy segura de que si Darwin deambulara por estos lares a día de hoy nos diría:

1. Que sus teorías tenían que ver con la naturaleza y la biología, no con la economía.
2. Que sus hallazgos hablaban de especies, no de individuos.
3. Que no le gusta ver su nombre y su teoría en boca de ignorantes, tratándolo como a un defensor del capitalismo radical y la avaricia desmedida porque eso tiene "una excusa natural". De hecho, Darwin era un hombre muy ético a pesar de la época en la que vivía. Cosa que Spencer, por cierto, no puede decir.
4. Que el hecho es que sobrevive el que mejor se adapta, y que esto que estamos haciendo de consumir recursos a lo bestia como si no hubiera mañana es una estrategia adaptativa de mierda. Es más, es una estrategia completamente desadaptativa, que eso lo saben hasta los animalitos más básicos, hostia. Y que, por lo tanto, si seguimos así no vamos a sobrevivir, tan guays que nos creemos -y lo que es peor, vamos a arrastrar al abismo a un montón de especies que no tienen culpa de que no sepamos usar bien nuestro cerebro-.
5. Que la violencia a la que estamos siendo sometidos por parte de nuestros dirigentes es perfectamente rebatible si sabemos actuar con inteligencia, que para ello se supone que tenemos esa ventaja adaptativa frente a otros animales -aunque esto yo no lo tengo claro del todo-.

SOBREVIVE EL QUE MEJOR SE ADAPTA, NO NECESARIAMENTE EL MÁS FUERTE.

EL DARWINISMO SOCIAL NO EXISTE.

Existen unos cuántos cabrones tratando de joder al resto de la humanidad.
Pero eso se llama hijoputismo y política del sálvese quién pueda.

Y, sinceramente, veo mucha mala leche en eso de asociar a Darwin con todo esto. Una forma de desprestigiarlo, una oportunidad de la que, probablemente, la religión eche mano si es lo suficientemente lista ya que si el darwinismo es atroz, la fe es la salvación y el país de la piruleta, ¿no?

Nada más que añadir.

20 enero, 2012

Exaptación, preadaptación ¿son lo mismo? ¿no lo son?

No quería tocar este blog hasta hacerle el famoso lavado de cara, pero estudiando me he fijado en una cosa que ha llamado mi atención y que me ha cabreado.

Estoy estudiando Pensamiento y Lenguaje, asignatura que en un comienzo parecía sacada de una clase de Lengua del instituto, pero que poco a poco ha ido "corrigiéndose" hasta parecerse a algo digno de estudiar en una Licenciatura.

A lo que iba:

Resulta que al final de un tema, encuentro como conclusión la siguiente oración:

"El lenguaje pudo originarse por exaptaciones o preadaptaciones... bla bla bla"

Como hace tiempo que no doy Biología, ignorante de mí, fui a buscar qué era eso de la exaptación.

Y bien, resulta que eso de la exaptación es que un órgano que originalmente, por evolución, tiene una función concreta (ejemplo, las manos humanas que desarrollamos debido a nuestros orígenes homínidos tienen en principio la función de recoger frutas para alimentarnos), termina sirviendo para otra función que filogenéticamente puede que no tenga mucho sentido (utilizamos esas manos para escribir, cosa que no hace ningún otro animal).

Vale, guay, o sea que la exaptación es la "readaptación" de un órgano a otra función que evolutivamente no estaba "prevista", pero que por cosas de la naturaleza, el ser vivo lo utiliza para una nueva actividad.

Ahora busco qué es eso de la "preadaptación". Encuentro cosas sobre la "preadaptación" en parásitos. Dice cosas con poco sentido y que se parecen a la exaptación. Sigo buscando. Encuentro páginas que relacionan la preadaptación con el supuesto Diseño Inteligente creaccionista. No tiene sentido en principio, pero empieza a sonarme raro eso de la "preadaptación". Sigo buscando. Encuentro una página que utiliza exaptación y preadaptación como sinónimos. Ya me estoy imaginando lo que sucede. Vuelvo a leer la conclusión de mis apuntes. Efectivamente parece que utiliza "preadaptación" y "exaptación" como sinónimos.

Si son palabras distintas, aunque se refieran al mismo concepto, deben tener algo que las diferencie, como una connotación.

Y efectivamente. Al seguir buscando encuentro más páginas, algunas de ellas científicas que denuncian que el término "preadaptación", como me ha parecido finalmente, sugiere que existe cierta intencionalidad en la función final que adopta un órgano. Es como si "alguien" nos hubiera puesto las manos a los seres humanos con la intención, no de que recogiéramos fruta del suelo, sino para escribir. Ahí está. O sea, que "preadaptación" es un término creata.

¿Qué hace un término que hace referencia al creaccionismo en unos apuntes de una carrera científica? Si está el término "exaptación", mucho más correcto ¿a qué viene incluir también "preadaptación"? ¿Es simplemente un error inocente, el profesor que hizo esos apuntes lleva toda la vida estudiando ambos términos como sinónimos y simplemente repite lo que le enseñaron antaño? ¿Nunca se ha planteado buscar la diferencia entre ambos, como he hecho yo? ¿O está puesto ahí para que "todo el mundo quepa"? ¿O el hecho de que se refleje ese término en mis apuntes tiene toda la mala baba de no excluir intencionadamente una explicación creaccionista del mundo?

Conociendo la incompetencia de algunos de los profesores de mi facultad, no me extrañaría que ni se lo hubieran planteado. Los habrá de esos que no entienden ni se fijan en lo que leen, y al hacer los apuntes, al igual que escriben... no sé "la activación o arousal", escriben también "la exaptación o preadaptación"...

De todos modos, el asunto da qué pensar...

28 octubre, 2011

Canciones relajantes, mejor que un somnífero.

No lo digo yo, lo dice un estudio.

Mi padre lo compartió conmigo y yo lo comparto con vosotros.

Resulta que un estudio realizado por neuropsiquitras y fisiólogos (no recuerdo la fuente, lo siento, la pondré cuando se lo pregunte a él, que al ser psiquiatra está al tanto) ha analizado las canciones más relajantes y ha comprobado sus efectos sobre una muestra considerable de sujetos, encontrando que ponerse una de estas canciones para dormir reduce el insomnio. De hecho, el efecto de la primera, la más relajante, dicen que supera al efecto somnífero del Orfidal. Esto resulta especialmente útil para aquellas personas con insomnio o estrés, ya que reducen el ritmo cardíaco y respiratorio, induciendo un placentero sueño.

La lista de canciones es esta, de la más a la menos relajante:

Marconi Union - Weightless
Airstream - Electra
DJ Shah - Mellomaniac (Chill out mix)
Enya - Watermark
Coldplay -Strawberry Swing
Barcelona - Please don't go
All Saints - Pure Shores
Adele - Someone like you
Mozart - Canzonetta Sull'aria
Cafe del mar - We can fly

¿Interesante, verdad? Yo voy a probarlo, ya que no tiene ningún efecto negativo y, teniendo en cuenta que a día de hoy la música está al alcance de todos de forma gratuita, estoy segura de que no se trata de un estudio de márketing. Vosotros mismos :-)