09 noviembre, 2008

Velvet Paranoid

El aire retuerce mis pulmones más que otros días...

La asfixia sólo es precedida por la sensación de ahogo en agua sólida.
La maquinaria universal conspira para sus propios fines y nosotros no formamos parte de sus planes.
La vida es un milagro en sí mismo y se nos escapa con los segundos.
La entropía tiende a ser cuando nosotros no somos.
Los suspiros se queman con el humo del cigarro. Los pensamientos se atan con alcohol y
se nos olvida la existencia con un libro.
Sólo somos conscientes de aquello que nos interesa.
Somos tecnología animal.
Arañar oxígeno con las manos requiere maña.
El deseo tiene connotaciones de pecado.
Lo correcto sólo existe en nuestra mente.
Lo normal no tiene cabida en el mundo, sólo los prejuicios humanos, ya que permitimos su continuación en éste.
Dormir sólo es la excusa de aquel que no quiere vivir.
Las estrellas nos sobreviven aún estando muertas.

... Tu tiempo se acaba cuando acaricias con los ojos estas palabras ...

07 noviembre, 2008

El extranjero

-¿A quién quieres más, hombre enigmático, dime, a tu padre, a tu madre, a tu hermana o a tu hermano?

-Ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano tengo.

-¿A tus amigos?

-Empleáis una palabra cuyo sentido, hasta hoy, no he llegado a conocer.

-¿A tu patria?

-Ignoro en qué latitud está situada.

-¿A la belleza?

-Bien la querría, ya que es diosa e inmortal.

-¿Al oro?

-Lo aborrezco lo mismo que aborrecéis vosotros a Dios.

-Pues ¿a quién quieres, extraordinario extranjero?

-Quiero a las nubes..., a las nubes que pasan... por allá.... ¡a las nubes maravillosas!



-Baudelaire-




01 noviembre, 2008




Nunca doy lo que se espera de mí.


Siempre doy lo que de mí no se espera.




25 octubre, 2008

De los ecos

Me perdí en la realidad,
así que búscame en una fantasía.

...No mirar atrás...
Pero es que el pasado no muere.
El pasado mata.
Y yo estoy sola en casa.

Déjame perderme en tus ojos
inyectame más morfina con tu mirada.

Ya no me lloran ni mis muertos,
tengo las manos congeladas.

Salgo del portal
y te observo,
te miro mas me pregunto
a quién en verdad veo.

Quizá sólo me haya reconocido
en unas pupilas extrañas.

Déjame perderme en tus ojos
inyectame más morfina con tu mirada.

Sentir la lluvia me reconcome,
por más que me guste mirarla,
y beberla,
y que me asfixie entre sus brazos.
Mis pecados son
de los que no se lavan con agua.

Te miro y no veo a nadie.
Me miro y os veo a vosotros.
Y a pesar de mi ceguera,
y de mis desvaríos,
clávame en los míos
los vidrios de tu alma.

Déjame perderme en tus ojos
inyectame más morfina con tu mirada.

Si tu pasar es un suspiro
déjame exhalar tu aroma,
arañarte si respiro
o desgarrarte la ropa.

Soy salvaje, entiéndelo,
si no me domesticas con caricias,
si no me amanso entre tus brazos.

Que mis manos son dos garfios,
la boca me sabe a malicia
y me llamaríais arpía
de no ser por mis alas de hada.

Yo soy fuego,
mi piel, lava,
hielo mis ojos,
nieve mi karma.

No me digas que serás algo,
porque yo no seré nada,
pero

Déjame perderme en tus ojos
inyectame más morfina con tu mirada...

13 octubre, 2008

Oda al mosquito sevillano


En el bello rubor de la tarde
te aproximas, maldito vampiro,
para hundir en mi piel tu cuchillo
y avivar la ira que arde
cual ramo de tomillo en mis entrañas.

Como un gato sibilino
que presume con alarde
de destrezas y artimañas,
sonríes muy ladino
y te acercas, malandrino,
a libar de mi sangre.

Yo te miro de reojo,
molesto acaparador traidor
de glóbulos rojos;
canalla, pérfido felón
que enciende mi enojo.

Te vas a sacar de mi pozo
sanguinoliento y arterial,
con júbilo y con gozo
mi tesoro más vital.

Naces en el Guadalquivir,
cerca de la Giralda
con más cara que espalda
y no me dejas vivir.

Si al cantar las sevillanas
no caes rendido con unas palmas,
te enviaré al agujero
con sprays, Raid y veneno
para que la cara te partas
tras el accidentado vuelo.

Y no sonará tu trompetilla,
ni tendré picaduras en los dedos
por tu causa, puñetero,
ni en Marbella ni en Sevilla.



05 octubre, 2008

Cambio de ciudad

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes

y el feroz Posidón no podrán encontrarte

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,

si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

y comprar unas bellas mercancías:

madreperlas, coral, ébano, y ámbar,

y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto

para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:

llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;

mejor será que dure muchos años,

y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,

rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:

Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;

mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.



-Kaváfis-

24 septiembre, 2008

Adoro ésta conversación









- ¿No sientes que tu vida esta muy vacía?

- Todo el mundo dice que un día nos despertamos, nos miramos al espejo y preguntamos: ¿Cómo he llegado aquí? Pero no tiene porque ser así.

- ¿A no?

- No hay ninguna norma que diga que tenemos que despertarnos. No lo olvides.








21 septiembre, 2008

Blanco y Negro

Érase una vez dos ranas. Dos ranas que eran hermanas y llevaban toda la vida juntas. Una de ellas, no se sabe si por su destino o simplemente por mala fortuna, tenía siempre muy mala suerte. La otra siempre intentaba contrarrestar aquella especie de maldición con la que había nacido su hermana. Esta rana de mala fortuna se llamaba Cloe y su hermana, Eva.
Eva era paciente y hacía todo lo posible por curar los arañazos que su hermana se hacía a veces en las ancas, o la cuidaba cuando estaba enferma, o la ayudaba a esconderse cuando se acercaba cualquier depredador. Sin embargo, a veces tenía la sensación de que su hermana no sabía apreciar aquellas cosas, o por lo menos, no sabía demostrar que le importaban.

Un día, ambas paseaban dando saltos por un terreno completamente lleno de fango. Aunque la travesía era difícil, el grosor del lodo no era lo suficientemente importante como para cubrir a las ranitas más allá de las membranas de sus patas.
De pronto, comenzó a llover y el fango del suelo comenzó a aumentar de manera considerable. A las ranitas se les hizo cada vez más difícil continuar su marcha, hasta que sin previo aviso, Eva cayó en una charca de lodo.
Entonces, la lluvia cesó y Cloe se percató de dónde estaba su hermana, pues con las gotas de agua su visión no era muy buena.

-¡Cloe! -gritó Eva, mientras sentía que se iba hundiendo más y más en el fango. - ¡Ayúdame a salir!
En ese momento, Cloe se percató de que había una pequeña capa de lodo a su alrededor que le cubría hasta la tripita.
-Eva, yo iría allí a sacarte, de verdad, pero ¿no ves acaso que a mí me llega el barro hasta la tripa? Me va a costar trabajo salir de aquí.
-Pero Cloe, si no eres capaz de liberarte de eso y ayudarme, me moriré sin remedio.
Cloe, pensando que al fin y al cabo, no quería que su hermana muriera, con esfuerzo, sacó una pata del fango. Estaba un poco cansada y había tardado unos minutos, pero finalmente lo había conseguido. Intentó hacer el mismo procedimiento con la otra patita, pero se dio cuenta de que ésta iba a costar un poco más de trabajo, por lo que decidió no moverse.
-Eva, no puedo salir de aquí, si intento salir puedo morir de cansancio porque supone mucho esfuerzo sacar mi otra pata de aquí, por no hablar de las ancas.
-Cloe... por favor, inténtalo -gimió débilmente Eva, pataleando angustiada para poder salir de ahí.
-No puedo, lo siento. Tendrás que salir de ese charco tú sola.

Y al cabo de unos minutos, el lodo se tragó a Eva para siempre.

14 septiembre, 2008

Miscelánea



Ayer aprendí:

1. Que hay taxistas en Córdoba muy majos.

2. Que tengo una falda carismática.

3. Que "
Wanted" es como el Cola Cao, mucha propaganda y poco resultao (?).

4. Que
Angelina Jolie parece un bulldog de perfil T_T.

5. Que no tengo tan mala puntería como creía a la hora de practicar tiro con rifle. (No me cargué la maceta al final, ¿no?).

6. Que los gatos son muy valientes, porque se quedan quietos y sin huir cuando les pasa una viruta de hierro a una velocidad considerable a 2 metros de distancia.

7. Que saldré de casa a partir de ahora con armadura para evitar que los
niñatillos de esgrima me hagan luxaciones :D.

8. Que la
pizza es y será la comida básica de todo friki, ahora y siempre, por los siglos de los siglos y hasta el final de los tiempos, amén.

9. Que el Metal
Slug es un poco patético cuando lo observas, pero cuando juegas a él está muy guay.

10. Que el
Malibú es dios a palo seco.

11. Que el
Jack Daniel's a palo seco te hace: ¡ZAS, EN TODA LA BOCA!

12. Que el Metal
Slug mola porque:
a) Puedes grabar tu propia muerte.
b) El mayor número de muertes se produce por la caída de un tanque sobre tu cabeza.
c) Si te conviertes en zombie, tu sangre se vuelve violeta, y sin embargo,
vomitas sangre roja por la boca, lo cual es biológicamente imposible.
d) Los enemigos tienen una marca muy parecida a la esvástica
nazi alemana.
e) Los esclavos a los que salvas son
hippy-heavies melenudos.
f) Eres inmortal a pesar de morir miles de veces.
g) Es todo caos y destrucción.
h) Mola.

13. Jugar bebido al
RE4 hace que no puedas pasar de la primera pantalla.

14. Por mucho que beba, nunca tengo resaca.

15. Soy una cuando estoy sola, y dos si tú estás conmigo y somos tres, si somos dos, y viene algún otro amigo. Cuatro son las patas del perro, cinco los dedos de mi mano y seis los años que tengo y siete los de mi hermano. Ocho pies tiene la araña y nueve son tres veces tres, y si esto bien me lo aprendo me voy a sacar un diez (8).

16. El sentido de la vida no es 42, sino 24.

17. Hay taxistas horribles a partir de las 2 de la noche, y desaconsejo coger un taxi a las 4 y 20 de la mañana porque a esa hora sólo hay conductores psicópatas.

18. Existe
Garfield en perra.

19. La endibia es la madre de la envidia.

20. El alcohol me vuelve loca literalmente: Ganas de llorar sin razón aparente (2), ganas de reír sin razón aparente (6), sensibilidad x 1000 = ira, tristeza, sentimiento de vacío. Número de veces que tropecé con cosas en mi cuarto: 6 aprox.

Y lo más importante: Que echaba de menos nuestras noches y que te echaré de menos cuando te vayas, pardo.




Trisquel.