09 marzo, 2011

Por qué ser mujer es una putada y la sociedad debería valorarnos más.

Con motivo del día de la mujer trabajadora –en realidad eso sólo es una excusa- y debido a que hace años que tengo en mente escribir esta lista, me he propuesto convertir el pensamiento en acto YA.
Motivos por los que ser mujer es una putada y la sociedad debería valorarnos más. Atropellos que tienes que aguantar sólo por ser mujer desde que naces hasta que mueres (en la sociedad occidental):

1. Naces. Naces como cualquier otro ser humano, entre sangre y gritos y un médico que, como no llores, te pega un cachete en el culo. Y poco después de nacer… ¡te perforan las orejas! Que todo el mundo sepa que eres una mujer… y tú también, hija de puta, que sepas que toda tu vida será así, un continuo sufrimiento.

2. Se empeñan en ponerte falda. ¿Por qué? Con lo cómodo y calentito que es el pantalón, que no deja entrar ráfagas de aire que se te cuelen por todos lados.

3. ¿Te ha crecido un poco el pelo? ¡Hora de poner coletas, pasadores y todas las aberraciones humanas que se te ocurran a tu hija en el pelo! Ahora aprenderás, querida niña, lo que son los tirones, las coletas que aprietan demasiado y las marañas con su media hora mínima para desenredarlas porque, seguramente, te dejarán el pelo largo… como niña que eres.

4. ¿Tienes una rajita en lugar de una pilila? (Son así de cursis los padres, que llaman a tus genitales cosas de esas con las que te entra la risa floja) No puedes mear de pie ¡con lo cómodo que es! Tienes que bajarte los pantalones sí o sí, así que olvídate de mear en la calle, el campo, la playa –todos lo hacemos cuando somos pequeños y el que diga que no, miente- o si no, busca un lugar muuuy escondido y siéntete una criminal por tener que casi desnudarte para hacer algo que un chico haría de pie y casi sin despeinarse. (Eso sí, al menos te ahorras el tocar nada con las manos, tú llegas, echas tu chorrito, te limpias tan tranquilamente y te vas, sin tener que ponerte a sacudir nada, gesto que siempre me ha parecido muy cómico).

5. Hora de ir a la guardería y aprender una cosa: Los niños tienen más fuerza que las niñas. Y no, no les gusta tu cursi vestido rosa –que tú también odias, pero te han vestido así-, de modo que como les cabrees, lo pasarás mal.

6. ¡Juguetes! ¡Juguetes! Vale, puede que te gusten las barbies… pero ¿por qué te dan una cocinita y un bebé de plástico que hace pis, mientras que a tu hermano le regalan un fantástico coche teledirigido, el fuerte de los Playmobil, unos patines o una bici y un scalectrix? ¿Por qué? (Yo me curé en salud arrancándoles la cabeza a los nenuco o tirándolos por ahí sin hacerles el menor caso… y en la cocinita no cocinaba, jugaba a ser una bruja y a cocinar a todos los bebés de plástico que tenía… se acabó el problema, ya que mis padres temían que me volviera una psicópata y terminaron regalándome cosas menos sexistas).

7. ¡No te subas a los árboles, no corras, no hagas nada O TE ENSUCIARÁS EL VESTIDO! (¿Y a mí qué, piensas, que le den al vestido… el problema es que como lo rompas te comprarán otro aún más cursi que el anterior y vuelta a empezar).

8. El cole ha llegado. Las niñas se desarrollan antes que los niños, lo que se traduce en que leemos antes, resolvemos operaciones de todo tipo antes… y casi todo lo hacemos antes. ¿Qué tienes la desgracia de ser una niña y, además, avispada? ¡Felicidades! Acabas de ser nombrada la “empollona” de la clase. ¡Bienvenida al fascinante mundo de la marginación social!

9. Rivalidades sexistas con tu propio sexo. Me explico: llegada a cierta edad, todos se fijan en si eres guapa, estás delgada, llevas gafas o si tienes una o diez barbies. Y los niños de sexo masculino lo alimentan, por supuesto. “Cristina es más guapa que María, pero María está más delgada” Y pobre de ti como seas la gorda, fea y con gafas de la clase.

10. Independientemente de cómo seas, ya tienes que aguantar que los niños se digan unos a otros cosas como: “peleas como una niña”, “vistes como una niña” etc. Utilizan lo que eres para insultarse. Si oyes algo así, pégales una patada en los huevos, que lo que nos falta de fuerza lo tenemos en ingenio.

11. A cierta edad, a los niños les hace gracia subirte la falda y/o tocarte el culo. O te conviertes en una víctima hasta que se les pase la fase, o te niegas rotundamente a llevar falda cuando vayas al colegio – y a quien se le ocurra tocarte el culo… yo le llegué a partir los dientes a un niño que lo intentó y desde entonces más mansitos que estuvieron los niños, oye…-.

12. La falda… tienes que estar pendiente de si se te sube, de si se te baja, de si te la pillas con las braguitas al ir al baño. ¡Invento del demonio! Y si hace frío ponte medias… tendrás frío igualmente.

13. Las mujeres sentimos más los cambios de temperatura, por eso siempre tenemos frío.

14. Adolescencia. Oh, oh. Sangrarás tooooodos los meses de tu vida hasta la menopausia y es probable que te duela muchísimo. Que te crezcan los pechos duele otro rato. Conocerás a esos instrumentos opresores, los sujetadores, y la diferencia entre usar compresas con o sin alas, salvaslips, mini, normal, súper o plus. Y los tampones, con el miedo que da ponerte nada la primera vez, que hasta te duele y te invaden unos sudores fríos de aúpa. Y encima los tíos dicen que nos gusta ponérnoslos. Para meterle un tampón por el culo a quien lo diga, a ver si le gusta.

15. Te tratan como a una “mujer en apuros”. Ciertas deferencias por parte del hombre están bien –nuestra vida es más complicada-, pero demasiadas deferencias hacia una mujer significa que el hombre es un machista que ve a la mujer como un “ser débil” que necesita protección permanente y ayuda.

16. Imposición social A: Tienes que ser guapa. Aprende a maquillarte. A ponerte el pelo así o asá. Y la maldita y jodida depilación. Los tacones. Los pendientes de 3 Km y medio.

17. Valoración de tu persona por parte de los chicos casi exclusivamente por tu apariencia.

18. Imposición social B: Tienes que ser delgada. Dietas, ejercicio… y quizá anorexia o bulimia. ¿Qué te tocará?

19. ¿Te masturbas? Qué asquerosa… una buena chica no hace eso. Eso sí, los tíos pueden hasta organizar competiciones.

20. Desagradables piropos callejeros, mirones… posibilidad de violación o vejación sexual.

21. Primer acto sexual. Sí, sangre, lo has adivinado. Y dolor. Encima, el tío que te ha tocado, de tanto meneársela a solas se ha hecho eyaculador precoz. Genial.

22. A los tíos no les gusta ponerse el condón. Te darán la murga para que te tomes la pastilla oral anticonceptiva, lo cual es un riesgo para tu salud. Y reza para que no tenga ninguna enfermedad sexual. Y como seas tonta, la llevas clara. Y como intentes la marcha atrás como método anticonceptivo, peor todavía. Luego vienen las dudas. Ve a la farmacia y compra un test de embarazo. Háztelo, con el miedo a hacerlo mal porque no te has hecho nunca uno en tu vida. Los cinco minutos más largos de tu vida, a ver si sale un palito o salen dos. ¿Te quedas embarazada? ¿No? Uuff… menos mal. Tira la prueba del delito lejos y que no te lo pille tu madre. ¿Sí? O te tomas la píldora del día después con el consiguiente sufrimiento para tu cuerpo y la posibilidad de que no sirva para nada, o abortas –un montón de dinero, el problemón de decírselo a tus padres, el riesgo de la operación- o tienes al niño –el problemón de decírselo a tus padres, el dinero para invertir en el mocoso, el riesgo del embarazo y el parto-. ¿El tío quiere pasar de ti después de dejarte embarazada? Jodido cabrón. Te enfrentas al embarazo adolescente o juvenil, tú sola.

23. Los tíos te tratan como si fueras mercancía sexual o un trofeo. Y luego, los comentarios: “Ésa es muy nosequé en la cama, esa otra es nosécuánto”. O aún peor: “ésa es una puta”, “ésa es una frígida”. Inicios del interés por el lesbianismo al ver lo mamonazos que son los hombres. Más dudas. ¿Eres lesbiana, bisexual o hetero?

24. Resistencia 0 al alcohol, sobretodo al principio. No puedes beber todo lo que te gustaría y más si hay tíos cerca. Te toca aguantar pesados que quieren ligar contigo durante toda tu adolescencia, juventud y madurez –y hasta ancianidad incluso-.

25. Al vivir en una sociedad machista, a las once en casa. Mientras tus amigos se quedan hasta las 4, tú entras en tu casa a las once y te quedas hasta las 4 de la mañana en vela, pensando en qué harán tus amigos.

26. Después de mucho, consigues echarte un novio más o menos formal. Lo conseguiste. Al cabo de un tiempo te deja o lo dejas. Independientemente de ello, todo el mundo dirá que “eres una zorra”. “Ella lo dejó porque era una zorra y no se merecía a un tío como él”. “La dejaron por zorra, se lo tenía merecido la muy… zorra”.

27. ¿Que le eres infiel? Eres una guarra para todos. ¿Qué él te es infiel? “Mira a Nacho, cómo se las sabe todas. Sale con la novia y en cuanto se escaquea un poco, se tira a otra. Es un campeón”. Ah, y como dije, a los tíos no les gusta ponerse condón –y cruza los dedos para que no se vaya de putas-. Tienes sífilis, gonorrea, hongos, SIDA y un novio asqueroso. Felicidades. Ah, y a lo mejor tiene un hijo con otra, pero no tiene huevos de decírtelo, o es de paternidad “dudosa”. Lo que significa que no se ha preocupado de saber con seguridad si es padre o no y, por supuesto, no se ha preocupado del chaval. Ya tienes un dilema de por vida o una relación que romper.

28. Si eres una mujer atractiva –o no, mujer simplemente- te mirarán de forma distinta si eres soltera o si tienes pareja. Si no tienes pareja, notarás un enorme interés por parte del sector masculino hacia tu persona y por querer ser amigos tuyos. Si tienes pareja… ¿dónde están esos que se hacían llamar “tus amigos”?

29. ¿Que quieren insultarte? Difícilmente te dirán “eres una cabrona” o algo así. Las primeras palabras que le salen a un tío para insultar a una mujer es: Es una guarra-puta-zorra-perra y un largo etc., pero todo refiriéndose a lo mismo. Con tal de denigrarte y tratarte de objeto sexual, lo que sea. El ingenio y los hombres… qué pocas veces caminan de la mano.

30. Tu valía personal a la hora de encontrar trabajo… se sigue definiendo en gran parte por tu apariencia.

31. No te contratan por ser mujer… ¡no vayas a quedarte embarazada!

32. Consigues una pareja estable y os vais a vivir juntos. Te toca a ti cocina, lavar, planchar… argh. No sabes cómo decirle que eres su chica y no su madre. Y quizá hasta tengas que soportar odiosas comparaciones.

33. ¿Has conseguido trabajo? Genial, que sepas que te pagarán un 20% menos que si fueras hombre por desempeñar el mismo trabajo.

34. Si un hombre quiere donar esperma sólo tiene que masturbarse. Si una mujer quiere donar óvulos tiene que someterse a una dolorosa operación y llevar un gran seguimiento médico por algún tiempo.

35. Posible acoso sexual por parte de tu jefe o compañero de trabajo. Sigues siendo sólo una…”puta”, tristemente.

36. Imposición social C: Tienes que ser joven. Cremas hidratantes, exfoliaciones, antiarrugas…

37. ¿Tienes 35 y todavía no te has casado? Eres una solterona. ¿Él? ¡Un soltero de oro!

38. ¿Vas a tener un hijo? Prepárate para hincharte como un globo. Durante el embarazo hay una posibilidad de que tu marido/novio se vaya con otra porque al engordar ya no te considere tan atractiva. Te aumenta el pecho y te duele con horror. Estás sensible… muy sensible. Te molestan los olores, los ruidos, lloras por cualquier tontería… ¿Y el bebé estará bien? ¿Si como X le sentará mal? Y como te toque un novio/marido nazi… de estos que no te dejan tomar casi nada, la llevas clara. Tienes que aguantar las patadas de un ser humano que todavía no ha nacido… ¿no son bastantes ya las patadas que te ha pegado la sociedad hasta este momento? Llegado cierto momento casi ni te puedes mover y te duele la espalda horrores.

39. El parto. ¡Cuantísimo dolor y cuánta sangre! Ahora a ver cómo coño recuperas tu peso original… y tienes que darle de mamar a esa criatura. Y para qué nos vamos a engañar, las mujeres cuidan mucho más de sus hijos que los hombres.

40. Tienes que conjugar los roles de madre/amante/mujer trabajadora/ama de casa…

41. ¿Criar bien a tus hijos o trabajar fuera de casa? Si eliges lo primero, ¿volverás a reincorporarte a la vida laboral? Porque si es tu intención, tendrás más problemas con ello que si no hubieras dejado de trabajar. Contratarán a otros, porque ¿qué has hecho los últimos cuatro/seis/doce meses de tu vida? ¿Cuidar niños? Ya ves tú, menuda cosa, te dirán.

42. En las fiestas, invitan al “señor García” y a “la señora de García”. Te definen por tu pareja. O peor: Don Álvaro Gutiérrez y señora.

43. El maltrato es una cruda realidad. Y esperemos que no te haga chantaje con tus hijos y que no sólo dependas de él económicamente… o lo tienes muy difícil.

44. Si te divorcias/separas, es posible que te dejen al hijo a ti. Si es lo que quieres, perfecto, pero si no…

45. ¡Menopausia! Te libras de la regla al fin, pero ahora tienes problemas óseos, más probabilidad de tener cáncer… argh argh. Y el cáncer de mama es casi exclusivamente femenino.

46. Si has parido, es muy probable que tengas escapes de orina. Delicioso.

47. Vives más que un hombre. Te toca a ti enterrar al amor de tu vida y quedarte sola después de nosecuántos años de pareja.

48. De “los viejos” casi nunca hay burlas. ¿Pero cuántas veces has oído comentarios despectivos acerca de “una vieja”, “unas viejas”?

49. Como es probable que termines sola, es muy posible que termines en una residencia de ancianos. Como lo oyes. Ah, y además te has convertido en “la viuda de”.

50. Mueres, y si naciste años o siglos atrás, probablemente nadie se acordará de ti. Puede que tú fueras lista y tu marido fuera un don nadie y descubrieras algo, pero recordarán a tu marido –de hecho, si no publicas bajo el nombre de tu marido, no te hacen ni puto caso- por su invento/obra/creación… ¿pero quién se acordará de ti? ¡Y encima los hombres tienen el morro de decir que las mujeres no han aportado nada al mundo de la ciencia y de la tecnología! Me gustaría a mí saber cuántos “inventos masculinos” tenían realmente una mujer detrás. O cuántas mujeres descubrieron algo y no les hicieron ni puto caso hasta que un hombre descubrió lo mismo. ¿Y de quién se acuerdan?

51. Hemos sido infravaloradas a lo largo de la Historia. Hemos sido botín de guerra, juguete sexual de usar y tirar, prostitutas, amas de casa abnegadas, tratadas de objeto, de cosa, de animal. En teoría no debíamos recibir educación ni instrucción alguna, más que la de cocinar y servir. Hemos avanzado gracias a la muerte de miles de mujeres en todo el mundo, y seguimos derramando sangre. Y a día de hoy, aún no hemos conseguido las ventajas que tienen los hombres.

Pluses: Si has nacido bajo el yugo del islam, el cristianismo, el judaísmo… en fin, cualquier religión, eres menos que una mierda. Instrumento de pecado y zorra de Satanás. A menos que te dediques a servir y callar cual Virgen María. Impuras cuando tenemos la regla, apedreadas si siendo viudas nos enamoramos de otro hombre, asesinadas por ser niñas al poco después de nacer, quemadas en la hoguera por brujas… y encima si no tenemos un hijo varón ¡es culpa nuestra!

Ser mujer es vivir la vida de la forma más difícil posible. No seáis cabrones/cabronas y hacednos la vida más fácil.

16 comentarios:

Sheppard dijo...

Este vídeo en youtube te puede gustar (o no):
http://www.youtube.com/watch?v=1teAJZE1ark

No te diré nada de amor propio, de quererse a uno mismo, de romper barreras sociales, ... allá cada uno.

Pero todo se cambia con la educación y la transmisión cultural de valores y si no me equivoco la mayoría de niños y niñas tienen padre y madre. Es decir a trabajárselo desde la tierna infancia. La mayoría de los hombres arrastramos nuestro déficit educativo: nuestros padres y madres no nos enseñaron a tratar a las mujeres como iguales.

Saludos.

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Un saludo, Sheppard, gracias por comentar. Obviamente todos vemos las grandes diferencias sociales y biológicas entre hombres y mujeres. Yo sólo las he puesto de relieve con un poco de mala baba y un poco de humor.

Sé que todo no es culpa vuestra. Las propias mujeres somos sexistas muchas veces -intenté reflejarlo en alguno de mis puntos, de hecho-. Y desde luego, como bien dices, la educación es cosa de dos y eso hay que cambiarlo.

Afortunadamente, también hay cada vez más personas que se dan cuenta de las tiranías de la sociedad y pasan más de ellas. Quizá no sepas que a mí no me preocupan muchas de las cosas que a otras mujeres sí. Pero el peso de "lo que tenemos que ser" siempre está ahí, bombardeándote y tienes que aguantarte. Me he puesto en el peor de los casos, para no dejarme ninguna imposición o injusticia que nos ponen atrás.

También te diré que la excusa de "mamá y papá me educaron así" es muy pobre. ¿Cuántas cosas que te dijeron tus padres en su momento cuestionaste? Creo que llegado un momento somos lo suficiente mayorcitos para darnos cuenta de algunas cosas por nosotros mismos y si no lo hacemos es exclusivamente culpa nuestra. ¿O no somos radicalmente opuestos a nuestros padres muchas veces? ¿Por qué? Porque hemos decidido pensar y ver si estaban o no equivocados.

Simplemente espero que las cosas vayan cambiando y que dentro de poco alguien coja esta lista y vaya tachando un montón de imposiciones que las mujeres ya no tenemos.

Sheppard dijo...

Hola de nuevo Elvira.

Ciertamente cuando alcanzas la edad adulta es obligatorio revisar y cuestionarse muchos dogmas/cultura/educación que has recibido.

Pero cuando insisto en que la educación es la única manera eficaz me baso en un hecho objetivo: no todos tienen un espíritu crítico, no todos quieren abandonar la confortable inercia cultural y sobre todo NO TODOS QUIEREN ABANDONAR VENTAJAS Y PRIVILEGIOS.

Lo que aprendemos y nos influencia de niños está incrustado en nuestro cerebro, es más fácil tenerlo de tu lado que tener que enfrentarte a ello. Además ese cambio haría intolerable el machismo/sexismo en esa hipotética sociedad igualitaria.

El ejemplo lo tenemos en otros ámbitos: religión, política, ... ¿Cuántos deciden abandonar el adoctrinamiento? Pocos. Hay que empezar, pues, desde abajo.

Y cuanto más desde abajo, mejor.

Saludos.

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Sí, si estamos de acuerdo en lo que dices y veo lo mismo que tú. Personalmente por eso tengo aquí mi pequeña trinchera virtual, para denunciar las cosas que no me gustan y que creo que deberían cambiar, empezando por mí misma.

Lo que ocurre es que mejorar la educación es algo que veo muy lejano, sobretodo en ciertos ámbitos.

De todas formas habrá que intentarlo, ¿no crees?

Un abrazo.

Sheppard dijo...

Ya lo creo que hay que intentarlo. Y a veces, como aquí, no sólo creo que lo intentamos, lo estamos haciendo.

Un abrazo y pa'tras ni para tomar impulso.

iñigo dijo...

Buenas,
¡Que razón tienes!!!
Se me ocurre que Si los hombres tendríamos que parir, me parece que la humanidad estaría en peligro de extinción, jajaja...

saludotes.

Josefo el Apóstata dijo...

Muy de acuerdo Elvira. Creo que hoy por hoy, los que más están contribuyendo (mujeres aparte) a acercarnos a la igualdad de género (distintos pero no desiguales) son los foros y asociaciones de hombres por la igualdad u hombres igualitarios. Hay bastantes, pero a mi me gustan especialmente los hombrecitos de madera. Eslóganes como "planchar es de hombres" deberían visualizarse más.

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Íñigo: De eso no me cabe la menor duda :P. La naturaleza es sabia :).


Josefo: Eso me parece admirable, la verdad. Le voy a echar un vistazo al blog, que seguro que tiene buena pinta.
La pena es que todavía son poquitos, pero el hecho de que los hombres se conciencien poco a poco también del problema me parece un paso gigantesco.

Un saludo y gracias por pasaros por aquí.

iñigo dijo...

Buenas,
no te enfades, pero pareces de la GENERACION X.
Claro, se que que no, jovens con fuerza.Me gusta lo que practicais y haceis. Por eso miro, leo y más...
Oye, una de música, NO RAIN... DE BlIN LEMON.
(De lo mios...). espero y deso que te quste y os guste.
Un abrazo desde el basque country.

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Estoy necesitada de música, de forma que me lo apunto. Gracias :)

En teoría, por cronología, pertenecería a la generación Y, aunque mi pensamiento es más de la X... pero tampoco encaja. No sé, soy un bicho atípico y llevo varios años diciendo de irme a examinar la cabeza, cosa que nunca hago y con la edad, empeora.

Bueno, si deliro mucho por aquí me lo comentas, ¿vale? Lo bueno de ser este un espacio público es que está sometido a crítica.

Un saludo.

iñigo dijo...

Morgen,
Y ¿que pensamos del aborto?.
Salutaciones.
P.D. Me gustaria saberlo en parte, para luego poder decir lo que opino. Ahora no quiero, porque no te conozco...Y, tampoco escuestión de enfadar a nadie, y menos a la creadora del blog.

iñigo dijo...

Saludote

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Precisamente tengo un post en cuanto a ello: http://elviranuncaduerme.blogspot.com/2009/06/oracion-por-el-derecho-al-aborto.html

Échale un vistazo.

Saludos.

iñigo dijo...

Buenas,
Visto queda;he disfrutado con lo original del mismo y me ha gustado aún más el mensaje. Yo pienso igual e incluso creo que llego aún más lejos...
De todas formas, me alegra que tú y muchas mujeres (jovenes y no) penseis así,
-¡Sobre todo por lo que os toca!

Saludotes

K4M4R4 dijo...

Bueno Elvira!

Debo decir que es de las pocas veces que leo tu blog y me siento un poco en desacuerdo contigo en algunas cosas.

Para empezar no creo que todos esos problemas que has dicho sean aplicables exclusivamente a las mujeres, por ejemplo: creo que a todos los niños en general sus madres les dicen que no hagan tal o cual porque pueden ensuciarse, en el colegio/instituto cualquier niño (ya sea chico o chica) puede convertirse en el empollón marginado. Tampoco puedes negarme que en la sociedad actual, tristemente la primera impresión que se recibe de una persona es través de su aspecto físico, ya seas una mujer o un hombre (las chicas también valoran a los chicos por su aspecto físico y a veces incluso de forma más cruel que estos), no es mi punto de vista, pero es una realidad. Las enfermedades de transmisión sexual pueden ser contagiadas tanto de hombre a mujer como viceversa y las mujeres también tratan a los hombres como vibradores si en un momento les conviene, eso tampoco es unidireccional.

Está claro que ser mujer es más difícil en la vida cotidiana, porque biológicamente hablando existen diferencias con respecto a los hombres que hacen que una mujer sufra y padezca situaciones por las que los hombres no tenemos que pasar y también estoy de acuerdo en que históricamente habéis sido infravaloradas y que incluso hoy día aún hay problemas de discriminación, pero pienso también que algunos de esos puntos que has resumido en el post son también muy subjetivos. A ninguna chica "le toca" un marido nazi, lo elige ella por propia voluntad, sabe en lo que se está metiendo (lo que no quita el hecho de que ser un marido nazi es bastante reprobable). La cosa es que hay de todo, hay chicos cabrones y hay chicas cabronas, la clave está en saber elegir y eso es cosa de cada uno.

En fin que estoy contigo en la idea principal del post vaya, pero hay matices y tampoco se puede generalizar.

Un saludo!

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Lo sé, Kámara, he generalizado mucho y he puesto las peores situaciones precisamente para que se vea lo que quiero decir. Afortunadamente no todas las mujeres nos encontramos con maltratadores etc. etc. Y hay hombres maravillosos que nos hacen la vida más fácil a las mujeres. Pero tarde o temprano las mujeres tropezamos con muchas de las piedras que he sacado ahí a relucir. Por otro lado, sí, hay cosas que son bilaterales, como la preferencia por la gente "guapa" a la que no lo es... pero lo que he venido a decir y estoy en lo cierto, es que las injusticias sociales las sufrimos más las mujeres por el hecho de ser mujeres aunque luego podamos replicar esas mismas injusticias para con los hombres. Y aunque suene infantil decirlo, "empezásteis vosotros". Simplemente porque teníais el poder y podéis decidir qué tipo de sociedad queréis. Y queréis un tipo de sociedad donde impere la belleza, por encima del cadáver de quien sea. Y bueno, es muy probable que las mujeres encuentren en la forma de tratar cruelmente a los hombres una pequeña venganza a todo aquello que tienen que sufrir. ¿Injusto? Sí. Pero así lo quisísteis vosotros. (Generalizo y soy consciente de ello... ni todos los hombres quieren una sociedad así, ni todos los hombres son crueles etc. etc.).