13 mayo, 2008

Yo, Elvira





Efervescente.
Liberal.
Volátil.
Ígnea.
Reticente.
Abstracta.




E.L.V.I.R.A.




Ella tiene cinco nombres diferentes
y cada día le llaman por todos ellos.
(De hecho, teme llegar a tener
una crisis de identidad)

Ella siempre ha soñado con su príncipe azul,
pero no quiere quedarse esperándolo
encerrada en una torre.
Desea encontrarlo cabalgando hacia el atardecer.

Ella tiene los ojos redondos y pequeños
pero de gran expresividad.
Nunca callan lo que siente, son muy traicioneros.

Ella es vapórea y contradictoria.
Sería capaz de matar a aquellos por los que moriría.

Ella es pasto de la incertidumbre
durante mucho tiempo
antes de tomar una decisión;
pero cuando finalmente se decide
la lleva a cabo hasta sus máximas consecuencias.

Ella no tiene un color de pelo definido.
Es rubia y castaña y morena
y hasta pelirroja alguna que otra vez.
(Y todo eso de forma natural).

Ella es caos y orden en su micromundo.

Ella suele amar sin condiciones
y de forma irracional.

Ella, de las personas que no le importan,
suele criticar que su código moral
diste mucho del suyo propio.
En cambio, de las personas que le importan,
suele criticar aquellos errores que también ve en sí misma.

Ella es niña y mujer a ratos.
Piensa que lo más natural
es que siga siendo un extraño híbrido toda su vida.

Ella no es ni blanca, ni negra.
Suele ser de color gris.

Ella acaba de cumplir dieciocho años.

Y por lo tanto,
como dice su adorado Oscar Wilde,
ha dejado de ser demasiado joven
para saberlo todo.

1 comentario:

Sharif Bujanda dijo...

Felíz cumpleaños!
Lindo ejercicio de descripción y franqueza.
Un abrazo.