28 noviembre, 2009

Filosofía zen






El maestro zen se preguntó:



¿Cuántos conejos hacen falta para encender una bombilla?



Mientras esperaba hallar la solución, una garza con dientes salió de un río de lava y comenzó a atacarlo furiosamente, arrancándole sádicamente los ojos y haciéndolo sangrar por todos los poros de la piel a picotazo limpio.



Cuando el maestro cayó muerto y el ave lo devoró, pensó la garza:



Ahí tienes tu jodida respuesta.



Dejo que los lectores mediten lo que ésta bella historia quiere decir.


6 comentarios:

Mirthas dijo...

Es sencillo lo que la historia quiere decir:

Que si una nube blanca se cruza frente a un árbol es mejor dejar el chicle de melón en el coche.

Con un poco de zen todo es más fácil ;)

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Deja de jugar a Plantas contra Zombies, anda... :P

Caracol Tigre dijo...

en el centro de la galaxia hay un super agujero negro (se supone). Pero los cientificos no saben que fue primero si el agujero negro o la galaxia.

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Como lo del huevo y la gallina. Aunque a mí me parece que la historia se refiere al efecto Doppler. Nunca lo sabremos.

Caracol Tigre dijo...

sabias que lo del huevo y la gallina ya fue resuelto??????

Elvira, el Cisne Negro dijo...

No lo sabía. Personalmente siempre pensé que el huevo. ¿Cuál es la respuesta?