El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu.
Si lo intentas, a menudo estarás solo y a veces asustado.
Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.
29 marzo, 2011
Aclaración sobre Agnosticismo, Ateísmo y Dios. Y por otro lado, Escepticismo, por supuesto.
25 marzo, 2011
"NO A LA GUERRA" es NO A LA GUERRA
¿Acaso una guerra “legal” es mejor que una “ilegal”? ¿Evita quizá la muerte y el dolor innecesarios de miles de civiles? ¿Podemos decirle a un libio que tiene el cadáver de su esposa en brazos,víctima de un bombardeo estadounidense, que se quede tranquilo porque su sufrimiento es completamente legal? Irak y Libia no son lo mismo, pero ¡ay, cómo duelen los dos! Cuando me enteré de la desgracia que se cierne sobre Libia, se me encogió el corazón: Una nueva guerra desatada única y exclusivamente por intereses económicos. Como Gadafi no ha matado a suficientes civiles, se tiene que intervenir para quitar de en medio a más.
¿De verdad pretenden hacernos creer que la guerra es la única solución para eliminar una dictadura? ¿Realmente somos tan tontos como para no darnos cuenta de por qué es tan sospechosa la selección tan particular de las tiranías que se pretenden atacar o ya se han atacado y derrocado? ¿De veras vamos a conformarnos con que” internacionalmente” se aprueba un nuevo genocidio? ¿Y por qué no dejan de apuntar con el dedo a aquellos países que más le interesan y no ayudan de verdad a aquellas personas subyugadas por una dictadura? Sin armas, sin asesinatos.
"NO A LA GUERRA" queda muy bien para ganar las elecciones, ¿no es cierto? Qué tajante suena este lema, cuando en realidad se aplica tan parcialmente.
Parece que Occidente tiene que poner necesariamente la vista en otros países que no lo conformen, porque como se mire al espejo se muere de vergüenza.

21 marzo, 2011
16 marzo, 2011
Ateísmo vs. Agnosticismo. Preguntas varias.
Es una de las preguntas que las personas tienen menos claras: ¿Qué diferencias hay entre ateísmo y agnosticismo? Y esto, por supuesto, genera más preguntas: ¿Los dos, ateo y agnóstico, son herejes por igual? ¿Los ateos creen en algo? ¿El ateísmo y el agnosticismo son religiones? ¿Cuál demuestra un mayor nivel de raciocinio? ¿Cuál de ellos está más cerca de la religión?
Veámoslo poco a poco.
En primer lugar, una definición de cada uno siempre viene bien.
Agnosticismo
El agnosticismo es la creencia de que la existencia o no de Dios es un asunto superfluo en tanto que no forma parte esencial de la condición humana, aunque sí lo sea de la cultura y de la historia humana. Quienes profesan agnosticismo no son necesariamente antirreligiosos, siendo respetuosos de todas las creencias que proceden de una reflexión individual y honesta, y no de un interés egoísta, de la desesperación o de la presión del entorno.
El término ‘agnóstico’ también ha sido usado para designar a aquella persona que, aunque no considera que sea incognoscible la existencia de Dios, cree que las evidencias a favor y en contra de la existencia de una deidad no resultan concluyentes, por lo que se muestra indecisa sobre el tema.
Ateísmo
El ateísmo es la no creencia en seres superiores. Proviene del griego Αθεος (‘a’: partícula negativa; ‘theos’ o ‘zeos’: ‘dios’), ‘sin dios’. Se puede definir más explícitamente como la no creencia en seres o entidades metafísicas, debido a la falta de pruebas racionales que demuestren su existencia. En este sentido, no creer en un Dios en particular (como Yahvé), y sí creer en alguna fuerza mágica que une todo el universo (como la Fuerza, de Star Wars, o el Ki japonés) no es ateísmo.
El ateísmo no es una religión. El ateo, en general, ha pasado por un proceso de cuestionamiento, investigación y recopilación de respuestas, que le permiten afirmar que las entidades metafísicas no existen, y que las diversas manifestaciones "extrañas" del universo tienen una explicación racional (incluso, si ésta aún no se ha encontrado).
Ser ateo no es ser inmoral. La moralidad para el ateo no se basa en preceptos axiomáticos, de revelación divina. Se basa en la búsqueda del bienestar humano, como individuo y sociedad, y en la racionalidad adquirida sólo a través del conocimiento.
Se puede decir que el ateo no es creyente, mientras que el agnóstico sí o está en duda.
Por lo general, el agnóstico negará que los dioses de las religiones conocidas son los verdaderos, poniéndose a favor de una misteriosa fuerza divina que controla el universo. Así de hippies son algunos. Otros, en cambio, defienden que los dioses de todas las religiones son en realidad el mismo dios creador, visto desde diferentes puntos de vista. Un creyente agnóstico tiene un problemón mayor que el resto de los creyentes del mundo. Los creyentes judíos, budistas, cristianos etc. tienen un libro, un personaje, unas ideas más o menos absurdas que seguir porque están escritas en algún lado o son parte de la “sabiduría” popular. En cambio los agnósticos se dedican a pensar y a pensar en cómo encajar un dios libre de religión a base de patinazos mentales y de creencias muy personales –y todo lo personal, cuanto más personal sea y menos universal, es más propenso de caer en el error-, porque no está escrito en ningún lado qué es lo que tienen que creer en concreto y qué no. De este modo podemos decir que el agnosticismo no es una religión porque básicamente no tiene una organización ni una estructura lógica y fácil de distinguir. De forma que unos creen en un ente superior, otros en la energía de la naturaleza, otros en los espíritus del agua… muchas veces se parece a una forma de neopaganismo, la verdad. Por supuesto, el agnóstico no se basa en ningún criterio científico. Se limita a absorber la creencia de que hay un ente sobrenatural ahí fuera, ya porque se lo hayan enseñado desde pequeño, porque le hayan dicho que en algo hay que creer etc. etc., pero no está conforme con ninguna religión –porque no le gusten los ritos; porque encuentre muy pesado orar cinco veces al día o ir a misa los domingos; porque cree en la Iglesia pero no en la Biblia; porque cree en la Biblia, pero no en la Iglesia y no sabe que existe el protestantismo; porque se mal llama católico y no cree en la Biblia, ni en la Iglesia y tiene una idea hippie de Jesucristo…-.
Conoce que los dioses son vengativos, de modo que si hubiera un infierno/cielo/limbo/vida después de la muerte etc. de alguna forma tendría acceso, ya que él “en ningún momento dejó de creer” y que “debido al gran número de religiones existentes, no sabía cuál era la verdadera”. Por eso, cada vez que veo un agnóstico se me asoman dos palabras a la cabeza: cobarde e hipócrita.
También dice en la definición de agnóstico que es una persona que está indecisa ante las pruebas que hay acerca de la existencia y la no existencia de dios. Creo que considerando que las razones en contra de la existencia de dios son científicas –al no haber evidencia alguna de dios en el mundo, no hay dios… la ciencia se basa en la observación de la evidencia- y que las razones que afirman la existencia de dios no son razones, sino experiencias personales puramente subjetivas, alucinaciones mentales, milagros que en la actualidad no pueden explicarse, pero sí lo harán una vez la ciencia avance más… tenemos la confrontación de razón contra fe. Si un agnóstico se encuentra ante pruebas basadas en la evidencia y pruebas basadas en la fe y no sabe decantarse por ninguna… es que sencillamente es poco inteligente.
Un agnóstico te dirá: ¿y cómo puedes estar tan seguro de que no hay dios? ¿viendo este mundo cómo no puedes pensar que hay un creador? ¿y si hubiera un dios que apareciera mañana y se presentara como el creador del mundo? Y demás preguntas que no son realmente agnósticas, sino religiosas –el agnosticismo, para todo lo que larga de la religión, tiene muchas cosas en común con ella-.
Yo, como atea, respondería: No hay dios porque no hay evidencia alguna de que exista. No lo hemos visto ni escuchado. Si analizáramos a todos aquellos que manifiestan haber visto u oído a dios, concluiríamos que tienen algún tipo de enfermedad mental o bien que su cerebro les jugó una mala pasada –esto último le pasa a cualquier persona, aunque no esté enferma mentalmente-. Que haya una Biblia, un Corán etc. no quiere decir que ahí resida la verdad. También hay escritos de la antigua religión griega o egipcia y no les echamos cuenta, ¿verdad? ¿Por qué? Porque como interesaba más creer en el cristianismo, islam, budismo etc. se adoptaron esas religiones, y no otras, en los distintos países, fruto de una decisión política con visiones económicas y de control de la población, no como una ponderación rigurosa y científica de cuál era la religión donde residía la Verdad. Dependiendo donde nazcas crees una cosa u otra porque tu país ha elegido por ti hace ya tiempo en qué vas a creer. Así de simple.
Por otro lado, viendo este mundo sólo puedo pensar que somos afortunados de haber tenido un planeta en el que fuera posible la vida y se dieran las condiciones necesarias para que pudiéramos vivir en él. ¿Es más feo pensar que existimos por azar que porque somos la creación de alguien? Bueno, quizá es menos poético. Pero, ¿por qué ese pensamiento egocéntrico de que debemos de tener un creador? ¿Así te sientes más importante, menos vulnerable, más protegido en tu pequeño planeta frente al vasto universo que se alza ante ti? ¿Es demasiado hiriente para tu ego saber que eres una partícula de mierda y muy efímera en comparación con un universo que te supera en millones de años y que está en continua expansión? A algunos les puede dar miedo pensarlo y prefieren inventarse dioses que les den respuestas, aunque sean falsas, y puedan protegerles de un mundo completamente hostil. Si son felices con el autoengaño, allá ellos. Pero no trates de imponer tu mierda esquizoide a los demás. Eso sólo nos retrasa como civilización.
Hay quien dice que somos “tan obviamente perfectos” que debe haber un creador. Si conoces la teoría de la evolución de Darwin, te darás cuenta que esa “perfección” reside en la selección natural y en el azar. ¿Un mecanismo evolutivo es menos hermoso que un tío barbudo que se dedica a crear un universo? Puede ser, aunque yo no lo creo. Además, eso de la perfección es una falacia. Existen malformaciones congénitas, tumores, infartos, fallos hepáticos… que no te haya tocado a ti es puro azar, y quien sabe si dentro de unos años no desarrollarás cualquier problema de salud originado por tu imperfecto organismo. ¿Y qué me dices de las enfermedades? El mismo virus que mata a un pájaro o a una vaca te mata a ti. ¿Qué perfección presentas si mueres como cualquier otro animal? ¿Dios creó un perfecto virus capaz de matarte? Menudo hijo de puta, ¿no?
¿Y por qué Dios es un tío barbudo? ¿No es eso muy sospechoso? ¿Por qué no es un alien con antenas y cuernos rojos? ¿Tan egocéntricos somos que creamos a los dioses perfectamente antropomórficos, a nuestra imagen y semejanza? ¿Eso no es una prueba de que dios es una creación humana en lugar de que el ser humano sea una creación de dios?
Y si un dios se presentara aquí mañana, sería la primera evidencia de su existencia –habría que tomarle fotos, eso sí, para que todos pudiéramos verlo y comprobarlo… a menos que pueda de verdad estar en todas partes a la vez y las fotografías sean innecesarias-. Pero ¿no creéis que habría que hacerle muchas preguntas, en lugar de aceptar su autoridad sin más? ¿Por qué nos ha dejado tirados, siendo los seres humanos tan propensos a las desgracias como somos? Si conoce todo lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará, ¿por qué no evita aquello que puede hacernos daño? ¿Por qué ha permitido la extinción de miles de especies desde que apareció la vida en el planeta? ¿No se merecían vivir o es que se arrepintió de haberlas creado? ¿Tiene él un creador? ¿De dónde salió si no? Todo lo que existe en este mundo es algo natural, y si existiera un dios no sería otra cosa que una especie de animal o alien hiperevolucionado, capaz de crear todo un universo a través de unas leyes que desconocemos, por lo que dios no sería sobrenatural y su origen tendría una explicación lógica y natural que podríamos comprender. De modo que un “dios sobrenatural” no puede existir o eso pensamos los ateos. Y desde luego, visto lo visto, ese dios natural sería un hijo de puta, de modo que bien podríamos decirle que se largara, ya que siempre ha estado ausente y que nos deje en paz con nuestros problemas.
Por último, hay agnósticos “pasotas” que dicen que la existencia o no existencia de dios no les importa. Esto es el auge del desinterés, la escasa curiosidad y la estupidez supina. Dar respuesta a la pregunta de si hay dios o no es importante. Es importante, primero porque te lo cuestionan desde pequeño y no puedes evitarla, porque has nacido en un mundo teísta y te jodes porque van a tratar de llenarte la cabeza de duendecillos mágicos, y porque saberlo es algo que cambia tu vida. ¿Te da igual que haya alguien que te quiere ahí arriba o que te va a recompensar? ¿Te da igual que no lo haya, de modo que si vives como si sí lo hubiera, lo único que estás haciendo es malgastar tu tiempo? ¿Y si hubiera un dios, qué les dirían estos agnósticos al morir: verás, es que como soy tan guay y no me apetecía comerme la cabeza mucho, concluí que tu existencia me daba igual… y viví como si no existieras… porque… me daba miedo equivocarme al decir que no había un dios y decidí dejarte una posibilidad para tu existencia dentro de mi mente y así poder acceder a una posible recompensa por no haberte negado del todo, pero por otro lado no sabía en qué creer porque soy idiota y creo que la fe es tan válida como la ciencia, de modo que tampoco seguí ningún ritual en concreto?
Por eso tacho a los agnósticos de oportunistas, que no toman una decisión por miedo a equivocarse y las consecuencias que, según los teístas, esto trae; de hippies muy fumados que pasan de las religiones conocidas y creen en la energía X creadora del universo, a la que no se sabe que hay que adorar o cómo hay que adorarla porque no hay ningún libro al respecto, y tienen que inventarse qué hacer; de idiotas por otorgarle a la fe el mismo valor que la ciencia… o de cobardes, porque estando casi seguros de que no existe un dios, prefieren llamarse agnósticos porque la palabra “ateo” es muy fuerte y hace que prácticamente todo el mundo te odie.
Así que un agnóstico es un creyente que tiene fatal la cabeza, es decir, es un muy mal creyente. Si has llegado a la conclusión de que todas las religiones son una mierda, ¿por qué inventarte tú mismo un rollo místico en el que creer? ¿Eso no es el súmmum de ser gilipollas? ¿No es imponerte tú mismo una historia mental que ni siquiera tiene un soporte histórico o político en el que agarrarte? Es la idiotez en sí misma.
Los ateos sabemos que lo único que nos ha dado respuestas ciertas ha sido la ciencia. Por lo tanto, la ciencia es el mejor instrumento para conocer las respuestas a todas nuestras preguntas. Sabemos que la naturaleza es todo aquello que nos rodea, de forma que todos los seres vivos tienen que regirse por leyes naturales, por lo que lo sobrenatural no tiene cabida en nuestro mundo. Quizá, en otros planetas donde también existe la vida, las condiciones sean diferentes al nuestro y haya seres vivos diferentes, por lo que podríamos descubrir más leyes naturales que también son válidas para la aparición y el desarrollo de la vida y esto no excluiría las leyes existentes en nuestro planeta y que hasta ahora conocemos, sino que las ampliaría y puede que complementaría.
Dios no puede existir porque llevamos unos cuantos siglos vivos sobre este planeta y él jamás ha aparecido de una forma evidente y comprobable. Si mañana digo que he visto un unicornio volador, ese testimonio debería tener la misma validez que otro que diga que a un hombre le ha hablado un ente sobrenatural llamado dios que dice ser nuestro creador. ¿Por qué no se le da credibilidad al primero y sí al segundo? Porque el segundo da falsas esperanzas de que existe un motivo específico y bello para nuestra vida en el planeta, porque a los políticos les interesa que estemos centrados en asuntos celestiales mientras ellos se llenan los bolsillos de dinero… por mero interés. Aunque si las cosas fueran distintas y las religiones se basaran no en un creador todopoderoso y sí en un unicornio volador de la felicidad, el testimonio que sería desprestigiado sería el segundo.
Ser ateo es ser antirreligioso completamente. ¿Por qué? Porque la religión se basa en la fe y la fe es la negación de la evidencia observable. Y negar la evidencia… es querer estar ciego. Si el día de mañana la ciencia se equivoca en cuanto a… no sé, el funcionamiento de la vacuna de la gripe y descubre una mucho más eficaz, dejará de usar la antigua y comenzará a usar la nueva. Pero siempre, esa nueva vacuna estará basada en los conocimientos que sirvieron para crear la primera vacuna. Cuando la ciencia se equivoca, no dilapida todo su sistema teórico y vuelve a empezar, porque su sistema teórico es correcto: son sólo algunas las teorías las que fallan. La ciencia no se está destruyendo completamente y se está volviendo a formar desde sus comienzos, de esa forma nunca avanzaría. La ciencia tiene unas bases muy concretas y es que todo lo que haga tiene que ser comprobable y observable, reproducible por cualquier ser humano, ya viva en Australia o en Chile. Si el criterio para decir que es algo científico es que sea de un 99,99999% fiable, es prácticamente lo mismo que decir que SIEMPRE va a ser fiable y ese mínimo porcentaje de duda nos lo reservamos por si en el futuro cambiaran las variables y hubiera que hacer una nueva ley. Si mañana no sale el sol, deberemos replantearnos nuestras premisas científicas en cuanto a eso, pero gracias a la ciencia sabemos que todos los días, hasta que al sol le pase algo o nuestra especie o nuestro planeta se vayan a la mierda, vamos a poder ver el sol cada mañana –a menos que vivas en las regiones más polares, que tienen unas leyes algo diferentes-.
Si nos equivocamos en cuanto a la existencia de dios, y un dios se presentara aquí, con toda su sobrenaturalidad por delante, la ciencia rectificaría sus leyes y crearía unas nuevas que incluyeran a este supuesto dios sobrenatural –que como sabemos, no podría ser “sobrenatural”-. La ciencia busca crear un marco de seguridad en el que el ser humano pueda moverse sabiendo a qué se enfrenta. Si las condiciones cambian, la ciencia cambia. Pero eso no significa que la ciencia no sea fiable. La ciencia es a día de hoy de lo único que podemos fiarnos. La ciencia es válida para nuestras condiciones actuales. La ciencia no busca convencer a nadie ni ganar adeptos. Lo único que quiere es hacernos la vida más fácil y más comprensible. Y hay quien dirá que la ciencia está sesgada por nuestra visión humana de la realidad. Y sí, es cierto, pero ¿acaso un ser humano puede tener una visión de la realidad que no sea humana? ¿Un ser humano puede tener la visión de un hipogrifo de la Antigua Grecia, si no tiene ninguna posibilidad de llegar a ser un hipogrifo? A lo mejor nuestras leyes naturales no explican lo que ocurre en el planeta X situado a trillones de años luz, pero si conociéramos su situación y las variables que influyen en su forma de vida –como la recién descubierta forma de vida basada en el silicio y no en el carbono- también podríamos hacer leyes que explicaran su forma de vida extraterrestre.
La ciencia a día de hoy no tiene todas las respuestas. Pero, hey, hace cinco siglos no sabíamos la forma de curar la lepra y hoy sí. Eso significa que si no hay religiones ni entes invisibles que nos lo impidan, el tiempo y la investigación nos harán cada vez un poquito más sabios. Pero porque hoy no tengamos todas las respuestas, no significa que debamos rellenar esas lagunas de conocimiento con “dios” o “actos inexplicables”. Mucho de lo inexplicable hace siglos tiene a día de hoy una respuesta válida y 99,9999% cierta. Para un ser humano, que es propenso al error y a la metedura de pata en su imperfección como animal mamífero primate, es una logro mayúsculo. Como dice una cita de no recuerdo quién: Los ateos no cogemos nuestra ignorancia y la adoramos en un altar –o tratamos de ignorar nuestra ignorancia, como hacen los agnósticos-.
Ser ateo da más miedo que ser agnóstico. Si eres agnóstico y por lo tanto creyente, formas parte de ese 98% de la población mundial que es creyente. Tienes posibilidades de que si un cristiano o un hindú se te acerque, te conviertas a su religión. Por eso ser agnóstico está mejor considerado por la religión –y la humanidad- que ser ateo. Pero si eres ateo, es que has descubierto que la ciencia es lo único que da respuestas plausibles, por lo que ¿qué te va a decir un creyente? Todo lo que él dice lo puedes fácilmente refutar hasta que el creyente se vaya llorando a su casa, porque el ateo sí tiene herramientas para luchar contra la ignorancia, mientras que el agnóstico está sumido en ese “quiero y no puedo” que lo hace tan vulnerable.
Ser ateo significa saber que no hay nada que el día de mañana te salve de la muerte, de un tumor en el pulmón, de que a tu hija la atropellen, la viole un cura pederasta o se case con un fanático religioso que la trate como a un animal y la encierre en su casa de por vida. Sabes que el poder de la oración no existe, que no hay ángeles de la guarda, que el universo no conspira para que todo te salga bien porque el universo sólo es un lugar material al que le importas más bien poco. Que lo que es, es y punto, y lo que querrías que fuera sólo existe en tu mente.
Ser ateo impide que llegues al poder porque se desbarataría todo el sistema de religiones que hay en el mundo, y sería cuestión de que un ateo llegase al poder para que la gente comenzase a sublevarse al darse cuenta de la estupidez en la que ha estado creyendo sin prueba alguna. De hecho, en EEUU está prohibido por ley en varios estados que un ateo llegue al poder. Aquí en Europa en teoría no está prohibido que un ateo sea presidente, pero ciñéndonos a la realidad, jamás ha habido ninguno y costará sangre, sudor y lágrimas y protestas por todo el mundo que alguna vez lo haga. Bastaría que un ateo tuviera la opción de ser presidente para que comenzara una campaña feroz que lo desprestigiara y que le impidiera llegar al poder. Además, un ateo tardará en ser presidente porque los votantes son en un 60% creyentes y eso en los países más “laicos”. Por eso no hace falta prohibirlo.
Ser ateo significa ser tachado de inmoral. Aunque… ¿qué moralidad te enseña el Corán? ¿A apedrear a una adúltera hasta la muerte? ¿Y la Biblia? ¿A permitir que dios asesine a tu familia si no es lo bastante listo como para no ser engañado por el diablo? ¿a que la mujer es inferior al hombre solo porque dios nos ha otorgado ya un papel en su libro escrito, mal traducido, copipasteado e interpretado por supuestos sabios que, sin los científicos, a día de hoy no sabrían que la Tierra no es plana? ¿Y la Torá? ¿A permitir que si un hombre viola a tu hija y ésta no quiere casarse con él, tengas que matarla?
Lo magnífico del ser humano es que podemos discernir lo que está bien de lo que está mal basándonos en una sola ley: “no hagas lo que no quieres que te hagan” y en base a eso, tenemos unos Derechos Humanos que, por cierto, contradicen absolutamente todo lo que dice en las Sagradas Escrituras, salvo pequeñas partes. Así que si hay alguien inmoral, precisamente son los creyentes en sus aberrantes libros cretácicos o en sus paranoias hippies incomprobables y absurdas.
Ser ateo es lo más racional, simplemente porque todo lo demás no es comprobable. Los cuentos están bien para los niños, pero ya somos mayorcitos, ¿o todavía no?