03 junio, 2010

Parábola del pozo y la mina


-¿Cuál es la metáfora más dura y realista que has intuido en tu vida?

-Pues verás, se trata de la metáfora del pozo y la mina. Te cuento: a mí, desde siempre, me han dicho y he leído, que el corazón de los hombres es como una mina; duro al principio, como las piedras, te costará mucho tiempo, trabajo y esfuerzo horadarlo un poco, pero al final, tras mucho cavar encontrarás el oro que tanto ansías. Pero, si te digo la verdad, esas son historias de niños. El corazón de los hombres no es una mina, sino un pozo: da igual cuánto escarbes, porque la mierda que te encuentras al principio, es la misma mierda que te encuentras al final.

2 comentarios:

harazem dijo...

Debes referirte a un pozo negro, porque la metáfora del pozo funciona igual que la de la mina: en uno al final encuentras oro, en otro agua. Es en el llamado injustamente "pozo negro" donde siempre se encuentra mierda, porque es su lugar, como la que acumula el hombre en su corazón desde que apenas nacido se aferra al pezón de su madre instintiva, desesperadamente.

Un saludo blanco

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Jajajajajajajaja. Como siempre, tan mordaz. ¿Lo dejamos en "pozo sucio"?

Un saludo multicolor